Todos de pie: cómo conservar la movilidad tras los 80

Los ejercicios que se hacen de pie son mejores que los que se realizan sentado para conservar la habilidad de caminar, encuentra un estudio

Si desea mantenerse en la mejor forma posible más allá de los 80, la respuesta podría ser tan sencilla como ponerse de pie.

Una nueva investigación muestra que un programa de ejercicio que se realizan de pie es más efectivo para los adultos mayores que los ejercicios de uso común que se hacen mientras se está sentado.

De casi 300 participantes con una edad promedio de 80 años, los que participaron en un programa de ejercicio de pie pudieron caminar más rápido y una mayor distancia que los del programa de ejercicio sentado, reportaron los investigadores.

"Los adultos mayores a quienes les interese mejorar su movilidad deberían pensar en participar en un programa de ejercicio grupal como 'On the Move'", dijo la investigadora líder, Jennifer Brach.

"Los ejercicios de ritmo y de coordinación están diseñados para ser más difíciles para los participantes, pero son importantes para caminar y pueden mejorar la movilidad", afirmó.

Brach es profesora en el departamento de fisioterapia de la Facultad de Ciencias de la Salud y de la Rehabilitación de la Universidad de Pittsburgh.

El programa de ejercicio de pie se diseñó para mejorar las habilidades motoras y el control muscular que se necesitan para caminar. Incluye un calentamiento, patrones de paso, patrones de caminar, fortalecimiento y enfriamiento, dijo Brach.

El otro programa se realizó sentado y se enfocó en la fuerza, la resistencia y la flexibilidad, e incluyó un calentamiento, ejercicios de fuerza de brazos y piernas, actividades aeróbicas y enfriamiento.

Los del programa de ejercicio de pie mostraron un pequeño aumento en la velocidad y la distancia al caminar durante 6 minutos, mientras que los de la clase de ejercicio sentado no mostraron dicha mejora.

"El programa On the Move fue más efectivo para mejorar la movilidad que el programa usual que se realiza sentado", afirmó Brach.

Muchos de los que participaron en el estudio tenían varias afecciones crónicas y una movilidad limitada. Más o menos un tercio reportaron que tenían miedo a caerse y contaban con antecedentes de caídas, añadió.

"Los programas de ejercicio grupal que buscan mejorar la movilidad deben incluir ejercicios de ritmo y coordinación, que son importantes para caminar", planteó Brach.

En el estudio, Brach y sus colaboradores asignaron al azar a 32 centros de vivienda independiente, edificios de apartamentos para personas mayores y centros comunitarios para personas mayores al programa de ejercicio de pie o al programa de ejercicio sentado.

En los 16 lugares asignados al programa de ejercicio de pie participaron 152 personas. En los sitios seleccionados para el programa de ejercicio sentado, participaron 146, según el informe.

En ambos programas los participantes tenían a partir de 65 años de edad, podían caminar de forma independiente con una velocidad de al menos una milla (1.6 KM) por hora, y estaban médicamente estables.

Las clases de ambos programas duraban 50 minutos y se impartieron dos veces a la semana durante 12 semanas. Cada clase tenía 10 o menos personas.

En total, 142 personas completaron el programa On the Move, y 139 completaron el programa sentado. La asistencia a la clase en que estaban sentados fue mayor que a las clases de pie (un 65 frente a un 50 por ciento), dijeron los investigadores.

Además, los de las clases de ejercicio de pie fueron más propensos a experimentar caídas, fatiga y dolor. Nada de eso ocurrió en las clases de ejercicio sentado, encontraron los investigadores.

El informe aparece en la edición en línea del 14 de agosto de la revista JAMA Internal Medicine.

Samantha Heller, fisióloga del ejercicio del Centro Médico de la Universidad de Nueva York, en la ciudad de Nueva York, dijo que "cualquier ejercicio es beneficioso para las personas de cualquier edad".

Pero Heller anotó que es difícil comparar los resultados de un programa de ejercicio con soporte de peso y coordinación con programas de ejercicios que se realizan sentado, dado que implican unas habilidades muy distintas.

"A medida que envejecemos, nuestra capacidad de equilibrio se hace menos aguda, de forma que necesitamos encontrar formas de practicar y mejorar nuestras habilidades de equilibrio, lo que puede resultar difícil de hacer sentado", explicó.

Se ha mostrado que el ejercicio regular mejora las habilidades de pensamiento, el estado de ánimo, el sueño, la circulación y la actividad social, además de reducir los riesgos de caídas y enfermedades crónicas como la enfermedad cardiovascular, el cáncer, la demencia, la diabetes tipo 2 y la hipertensión, añadió Heller.

"Para las personas mayores con limitaciones para caminar, las rutinas de ejercicio sentado son magníficas", dijo Heller. "Para las que pueden caminar, los programas con objetivos múltiples que abordan la resistencia, la fuerza, el equilibrio y la flexibilidad son óptimos".

Envejecer bien incluye al ejercicio regular de cualquier forma que motive a alguien a participar, anotó Heller.

"Caminar, el tai chi, la danza, el entrenamiento en fuerza y los deportes (como el paddle, el tenis o la natación) son formas maravillosas de ayudar a mejorar la salud, la aptitud física y la calidad de vida", señaló.

Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor

FUENTES: Jennifer Brach, Ph.D., P.T., associate professor, department of physical therapy, University of Pittsburgh School of Health and Rehabilitation Sciences; Samantha Heller, M.S., R.D., senior clinical nutritionist, exercise physiologist, New York University Medical Center, New York City; Aug. 14, 2017, JAMA Internal Medicine, online

Disponble en: https://medlineplus.gov/spanish/news/fullstory_167844.html