Vivir más y mejor

El XIV Seminario Internacional Longevidad 2017 –que inició este martes en el Palacio de Convenciones de La Habana– apuesta por una longevidad activa y satisfactoria

«Porque se trata de que las personas vivan la mayor cantidad de tiempo posible, pero que lo hagan además con calidad de vida», el XIV Seminario Internacional Longevidad 2017 –que inició este martes en el Palacio de Convenciones de La Habana– apuesta por una longevidad activa y satisfactoria, explicó a Granma el doctor Raúl González Hernández, presidente del comité organizador.

La cita, organizada por la Asociación Médica del Caribe (Ameca) y el Club de los 120 años, propone el debate científico en temáticas que van desde la genética, cultura, motivación, sexualidad, nutrición, alimentación, medio ambiente, actividad física, hasta los retos para los sistemas de salud, las ciudades amigables y el saber envejecer.

«El siglo XXI está lleno de oportunidades para expandir la vida, provenientes del desarrollo de las ciencias, la medicina, la cultura y la capacidad productiva. Cuba, ofrece un escenario único donde la ciencia y la sociedad se unen de manera articulada en función de la vida de los seres humanos, y este espacio de intercambio es un ejemplo de ello», precisó González Hernández.

La esperanza de vida al nacer hoy en Cuba es de 78,45 años para ambos sexos, 80 años para las mujeres y 76 años para los hombres; pero la esperanza de vida de toda persona que hoy arriba a las seis décadas es de 22 años más, y de casi nueve años para los que arriban a los 80, según las estadísticas sanitarias.

Ello supone un triunfo de la vida, pero también múltiples desafíos. A uno de ellos se refirió el doctor Agustín Lage Dávila, director del Centro de Inmunología Molecular, quien abordó el paradigma en el tratamiento del cáncer como una enfermedad crónica, ante tendencias que hablan hoy de que la supervivencia de los pacientes de cáncer en el mundo está aumentando, si bien estas curvas no se traducen aún en una reducción de las tasas de mortalidad.

Asimismo, Lage Dávila subrayó que el carácter complejo del control del cáncer es sin duda un desafío. El cambio de enfoque del cáncer, visto como una enfermedad crónica y no terminal, más que una aspiración es una realidad y ya se están teniendo evidencias de que el cáncer evoluciona hacia una cronicidad. Desde el punto de vista científico ello puede verse en el aumento de la supervivencia y la utilización de tratamientos más largos, donde tan importante como la supervivencia es la calidad de vida, explicó.

Todo esto en un contexto donde aumenta la incidencia de cáncer en el mundo –siendo los países del sur los que acumulan el 70 % de la mortalidad, hecho que desmitifica el hecho de que el cáncer es un problema solo de los países ricos–, escenario al que nuestro país no escapa, pues esta enfermedad ocupa los primeros puestos en las causas de muerte en Cuba.

El experto enfatizó además la importancia que reviste para el programa de control del cáncer en nuestro país establecer una atención diferenciada para el cáncer avanzado, fortalecer la prevención en la atención primaria de salud, actualizar constantemente las guías terapéuticas, evaluar paquetes complejos de intervención y no solo los fármacos por separado y movilizar a la industria biotecnológica.

Por otra parte, precisó que la inmunoterapia tiene un impacto potencial en muchas enfermedades crónicas asociadas a la edad, como la diabetes, la enfermedad renal, ateroesclerosis, el Alzheimer… entre otras.

Para el científico, hoy tenemos mejores armas para el control del cáncer; aunque todavía nos faltan estrategias dirigidas por ejemplo a una intervención más agresiva en el tabaquismo, que constituye uno de los principales factores de riesgo.

Longevidad 2017, acogerá además el X Encuentro Internacional de Enfermería, el Tercer Simposio Internacional de Salud Bucal en la Longevidad, y el XII Encuentro de Centenarios. Su sesión inaugural sirvió de espacio propicio para un sentido homenaje al profesor Eugenio Selman-Housein Abdo y la presentación del texto El Émulo de Avicena, que significa la gente modesta o sencilla; un texto ordenado por su hermano Ricardo, que recoge su historia y reconoce el importante papel que desempeñó como científico y revolucionario, así como los años que dedicó al Club de los 120 años.

Fuente: Granma
Disponible en: http://www.granma.cu/cuba/2017-06-06/vivir-mas-y-mejor-06-06-2017-23-06-49