Elderly people who practice a healthy life go less to the doctor

In a recent work, researchers from the Autonomous University of Madrid (UAM), with the help of the Health Research Fund of the Carlos III Health Institute and European FEDER / ESF funds, analyzed the effect of the combination of 5 to 6 healthy habits in the use of several health services in elderly people in Spain.

The elderly population has been growing in recent years and are the most used health services. Healthy habits are associated with decreases in disease and mortality, but the combined impact of healthy habits in the use of these services has not been studied.

En un trabajo reciente, investigadores de la Universidad Autónoma de Madrid (UAM), con ayuda del Fondo de Investigación Sanitaria del Instituto de Salud Carlos III y fondos Europeos FEDER/FSE, analizaron el efecto de la combinación de 5 a 6 hábitos saludables en la utilización de varios servicios sanitarios en personas mayores en España.
“Realizar un trabajo como este era potencialmente relevante a priori porque la adherencia a los hábitos saludables en las personas mayores es baja. Además, porque mejores estados de salud se han asociado a menores gastos sanitarios e intervenir sobre varios hábitos podría ser más eficaz que sobre algunos aislados”, afirma José Ramón Banegas, director del trabajo e investigador del departamento de Medicina Preventiva y Salud Pública de la UAM.
Los resultados, publicados en el American Journal of Preventive Medicine, mostraron por primera vez que la combinación de 5 a 6 hábitos saludables en los adultos mayores se asocia –independientemente de otros factores sociodemográficos, estilos de vida y enfermedades crónicas– con una disminución a la mitad del riesgo de polifarmacia, visitas frecuentes al médico de atención primaria y hospitalización.
Los hábitos saludables estudiados fueron: nunca haber fumado, ser físicamente activo, seguir una dieta mediterránea, dormir 7-8 horas al día, estar sentado menos de 8 horas al día y no vivir solo.
Las conclusiones tienen una potencial relevancia clínica y de salud pública en la disminución de los crecientes gastos sanitarios asociados al uso epidémico de los servicios sanitarios en las personas mayores.
Por ello, centrar estrategias de salud pública en la promoción de hábitos saludables podría reducir los gastos sanitarios evitables o disminuibles asociados a un uso excesivo de los servicios sanitarios.
Estudio de hábitos saludables
Entre los años 2008 y 2010, los expertos reclutaron una cohorte de 2.519 personas mayores de 60 años, basada en el estudio ENRICA (Estudio de Nutrición y Riesgo Cardiovascular en España), representativo de la población mayor española.
Los participantes fueron seguidos hasta 2012-2013 con el objetivo de obtener información sobre la utilización de servicios sanitarios. Los servicios sanitarios por los que se les preguntó fueron polifarmacia (tomar más de 5 medicamentos al día), visitas frecuentes al médico de atención primaria (1 vez al mes o más), o al especialista (más de 1 vez al año), haber estado hospitalizado al menos 1 vez en el último año.
A excepción de las visitas al especialista, los investigadores observaron una reducción significativa en la utilización de servicios sanitarios con el aumento del número de hábitos saludables. “Por cada hábito saludable adicional, disminuía un 18% el riesgo de polifarmacia; un 13% el riesgo de acudir frecuentemente a la atención primaria, y un 15% el riesgo de ser hospitalizado al menos una vez al año”, afirma Banegas.
“En otros términos, comparados con los participantes que no cumplían ningún hábito saludable o solo uno, aquellos que cumplían 5 o 6 tuvieron la mitad de riesgo de polifarmacia, de visitas frecuentes a la atención primaria y de hospitalización”, detalla Ana Hernández-Aceituno, primera firmante del trabajo.
De acuerdo con los autores, estos resultados son importantes ya que, por ejemplo, la polifarmacia afecta al 36% de las personas de este estudio y aumenta el riesgo de tomar de manera inadecuada los medicamentos o de tener una menor adherencia al tratamiento.
Asimismo, la disminución de las visitas de atención primaria y las hospitalizaciones asociadas con un estilo de vida saludable podría conducir a una mejor atención debido a la menor carga de trabajo, listas de espera más cortas y una reducción de las complicaciones que conlleva la hospitalización.

"Doing a job like this was potentially relevant a priori because adherence to healthy habits in the elderly is low. In addition, because better health conditions have been associated with lower health costs and intervene on several habits could be more effective than on some isolated, "says José Ramón Banegas, director of work and researcher at the Department of Preventive Medicine and Public Health of the UAM .

The results, published in the American Journal of Preventive Medicine, showed for the first time that the combination of 5 to 6 healthy habits in older adults is associated - independently of other sociodemographic factors, lifestyles and chronic diseases - with a decrease in half the risk of polypharmacy, frequent visits to the primary care physician and hospitalization.

The healthy habits studied were: never having smoked, being physically active, following a Mediterranean diet, sleeping 7-8 hours a day, sitting less than 8 hours a day and not living alone.

The conclusions have a potential clinical and public health relevance in decreasing the rising health costs associated with the epidemic use of health services in the elderly.

For this reason, focusing public health strategies on the promotion of healthy habits could reduce the avoidable or diminished healthcare costs associated with an excessive use of health services.

Study of healthy habits

Between 2008 and 2010, the experts recruited a cohort of 2,519 people over 60, based on the ENRICA study (Study of Nutrition and Cardiovascular Risk in Spain), representative of the Spanish elderly population.

The participants were followed until 2012-2013 with the objective of obtaining information on the use of health services. The health services for which they were asked were polypharmacy (taking more than 5 medicines a day), frequent visits to the primary care physician (1 time a month or more), or to the specialist (more than 1 time a year), been hospitalized at least 1 time in the last year.

With the exception of visits to the specialist, the researchers observed a significant reduction in the utilization of health services with the increase in the number of healthy habits. "For each additional healthy habit, the risk of polypharmacy decreased by 18%; 13% the risk of frequent visits to primary care, and 15% the risk of being hospitalized at least once a year," says Banegas.

"In other words, compared to participants who did not fulfill any healthy habit or only one, those who met 5 or 6 had half the risk of polypharmacy, frequent visits to primary care and hospitalization," says Ana Hernández-Aceituno , first signatory of the work.

According to the authors, these results are important since, for example, polypharmacy affects 36% of the people in this study and increases the risk of improperly taking medications or having less adherence to treatment.

Likewise, the decrease in primary care visits and hospitalizations associated with a healthy lifestyle could lead to better care due to the lower workload, shorter waiting lists and a reduction in the complications associated with hospitalization.

Source: Ecoticias.com

Available at: http://www.ecoticias.com/vida-saludable/179049/ancianos-practican-una-vida-saludable-van-menos-al-medico